
Es común en mí escribir para ordenar las ideas en mi cabeza, y este blog ha resultado bastante útil para ello, es por eso que una vez más pretendo utilizarlo con esa intención.
En las primeras entradas de este blog expuse mi odio visceral por las despedidas...pero en vista de los últimos acontecimientos de mi vida me pregunto ¿qué pasa cuando los que se han ido vuelven?. Frente a esto es inevitable rememorar la frase que ha utilizado mi madre en más de alguna ocación: "los que se van sin que los echen, vuelven sin que los llamen".
pero la situación actual es diferente, ¿qué hacer cuando te habías acostumbrado a la ausencia de alguien y de la nada decide volver?. No creo que exista alguna frase sacada del libro "frases para decir a los hijos", del que estoy convencida mi madre es dueña, con respecto a esto.
Es difícil enfrentarte a la ausencia de alguien, y más aun al sentimiento de soledad que provoca, aunque objetivamente es ridículo pues nadie está solo en el mundo. Pero cuando al fin haz logrado rearmar tu vida, conocer a nuevas personas y asociar la imagen de la persona que se ha ido tan sólo con los recuerdos agradables, aparece este ser para desarmar todo tu nuevo mundo y surge una inevitable pregunta ¿qué hago ahora?
Por favor véase que en ningún momento he planteado la idea de que este reencuentro sea desagradable, de ninguna manera, lo que resulta desagradable, por lo menos para mí, es esa pregunta que te retumba en la cabeza y todo cuanto se te ocurre es eso: ¿qué hago ahora?

2 comentarios:
Profética y sabia la frase de tu madre.
No vararte en el recuerdo, no estacionarte ahí.
Los reencuentros son bellos, aunque muchas veces no llenan las expectativas del presente.
Saludos bebé linda.
Vine a dejarte buenos deseos: paz y salud en el mundo
Con afecto, Minique.
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